Cuando las cosas se complican haciéndose más difíciles de lo que parecían, los de por aquí utilizamos este dicho: “Habrá que buscarle la vuelta”. Es algo así como tratar de hallar la salida, o una de las salidas. Acomodar las cosas, acomodarse uno, en fin… buscarle la vuelta.
Hace unos cuantos años que me propuse bajar unos diez quilos de peso. No resultó nada sencillo. Primero intenté varias dietas sin buenos resultados, luego me compré una cinta caminadora, al principio la usé bastante seguido, pero luego la encontraba agobiante, fastidiosa y terminé vendiéndosela a una amiga. No creo en las pastillas adelgazantes, después de enterarme de la experiencia de muchas personas conocidas, creo que acaban afectando la salud física y mental de quienes las consumen.
No quería gastar dinero en dietólogos, sobre todo por una cuestión de amor propio, ¿cómo no hallaría la solución por mis propios medios? Luego de mucho meditarlo y leer consejos de médicos y sabios en la materia, encontré mi propio método. Lo puse en práctica y luego de un año, ¡bajé los diez quilos! Además mejoré la salud y la apariencia en todo sentido. Estoy decidida a continuar, ya que no me demanda grandes sacrificios.
Les cuento. Primeramente cambié el consumo de alimentos: incorporé muchas, pero muchas frutas y verduras, añadí cereales a todas las comidas. Hago siempre una cena muy liviana y por las mañanas al levantarme tomo agua tibia o jugo de ciruelas (aceleran el tránsito intestinal y mejoran notablemente la piel). Descubrí que la bicicleta fija es mucho más atractiva que el caminador, ya que te permite hacer otras cosas: ejercicios de brazos con o sin pesas y rotación media de cintura. Además la coloqué frente al televisor, por lo tanto me incentivo mirando programas que me gustan mucho, o películas. Conclusión: todos los días, indefectiblemente, completo una hora de este ejercicio y sin mucho esfuerzo.
Trato de comer muy pocos panificados y nada de grasas. Nunca paso hambre, pues me lleno con alimentos saludables, ricos en fibras y vitaminas. Tomo más agua. Mi médico dice que mejoré en todos los aspectos.
Estoy convencida de que si uno “le busca la vuelta a las cosas”, y no abandona o se desmorona ante el fracaso de los primeros intentos, siempre se puede llegar al éxito, siempre se puede conseguir un buen resultado. Las ganas hacen la diferencia. ¿Quieres cambiar algo en tu vida?, ¡comienza ya mismo!