domingo, 1 de abril de 2012

Vivir atemorizados

 

 

Años atrás, no tantos como uno podría pensar, los habitantes de las grandes ciudades comenzaron a vivir intranquilos frente a los numerosos robos y asaltos. Fue así como todos empezaron a reclamar por mayor seguridad. Lamentablemente la cuestión no mejoró con el correr del tiempo, al contrario, fue en franco y continuo aumento. La inseguridad se fue trasladando a todos los rincones del planeta.

Actualmente, nadie puede ni debe descuidarse, se impone estar atentos a las marcas y señales que los delincuentes acostumbran  dejar en su dañino accionar.

Muchas veces estamos tan obsesionados con el tema de los hurtos y actos violentos que cometemos algunos disparates, producto de la inexperiencia en estos ingratos avatares. Precisamente eso le ocurrió a unos vecinos con el tristemente célebre aerosol de pimienta.

Deseamos fervientemente que nuestros gobernantes y autoridades en general, puedan bajar cuanto antes, los altos índices de delincuencia de los que somos víctimas los ciudadanos. Es necesario que se tomen medidas para proteger a la gente inocente y evitar que los mal intencionados les hagan miserable la existencia. Porque no es justo que se viva con miedo.

6 comentarios:

Cantares dijo...

Es lamentable, hasta hace unos años uno vivía tranquilo.
Esperemos que hagan algo concreto
Besos

Clara dijo...

Cantares: Eso mismo deseamos por aquí. Pienso que las diferencias socio-económicas tienen mucho que ver en la cuestión, pero el principal factor dañino son las drogas, sin dudas.
Saludos, que estés muy bien.

Pedro dijo...

Has tocado u ntema algo delicado, esper ono expandirme demasiado. Hay en día viviemos por una parte atemorizados, pero temor a qué. Podemos tener un temor a perder algo querido, o un temor a que nos ocurra algo. Aquí entramos en el tema de la delincuencia juvenil y no tan juvenil. Este tema tienen mucho que ver los padres, ya que si desde pequeñas a nuestros hijos los controlamos en el sentido de conocer en todo momento con quién sale y en todo momento enseñarles lo que es buen oy l oque es malo.
Bueno no quiero ser pesado, lo voy a dejar ahi, me gusta este tema que has tocado.
Saludos.

tia elsa dijo...

Totalmente de acuerdo, nos quitaron la libertad de pasear, que los chicocs jueguen en la vereda, de charlar con el vecino en la puerta, obvio ni en tu casa estás seguro, porque entran y te encuentran en tu hogar, no es horrible vivir asi. Besos tía Elsa.

Clara dijo...

Pedro: Gracias Pedro por el interesante aporte que has dejado. Tienes razón, se trata de un tema delicado, profundo y amplio.
Me alegra recibir tu visita. Saludos y hasta pronto.

Clara dijo...

Tía Elsa: Querida amiga, creo que la droga es la mayor culpable, los malos se han vuelto más malos, inescrupulosos y dañinos. Desigualdades sociales siempre hubieron, por eso pienso que el aumento de la delincuencia de debe más que nada por las drogas y al aumento de los contenidos perversos que se trasmiten desde los distintos medios de comunicación libremente, casi sin restricciones.
Besos!