lunes, 2 de noviembre de 2009

Heridas...(Parte II)



El veterinario nos recomendó que alejásemos a ese felino de nuestras vidas. Al tener un carácter tan agresivo, lo más probable era que volviera a atacarnos sin previo aviso y ante circunstancias absolutamente desconocidas por nosotros.

Aunque nos habíamos encariñado con ella, con gran dolor y angustia, la sacamos de nuestro hogar para siempre. Fue lo más prudente, pero nos costó muchas lágrimas y no obstante el daño que nos causó, aún hoy la extrañamos muchísimo.

Lo que deseo recalcarles son dos detalles que aprendimos.

Uno: existen especies animales que ya vienen con cierta carga genética de agresividad, según el veterinario, eso difícilmente se modifique. En la mayoría de los casos va en aumento inclusive y sólo hace falta un detonante, para que exterioricen esa conducta perniciosa.

Dos: en algunas ocasiones me enteré por distintos medios de comunicación, que un perro o tigre, u otro animal, atacaba gravemente a su dueño, incluso hasta causarle la muerte. En ese momento yo hacía el siguiente análisis, era muy probable que el amo o cuidador, por su parte los hubiera maltratado o torturado de alguna manera, y que los animales sólo se estaban vengando o devolviendo “las gentilezas” recibidas. Estaba equivocada, no siempre es así. En nuestro caso, les aseguro que siempre tratamos a las mascotas con afecto, respeto y cuidado.

El veterinario, para explicar más las cosas, nos informó que algunas especies ya venían a este mundo con un mal genio y que si uno lo notaba, lo recomendable era hacer algo al respecto, cortar de entrada esa mala conducta, antes que sucediese algo más grave.

Todo esto lo aprendimos con gran dolor, por eso lo comparto con ustedes, para que no les pase lo mismo.

Les sugiero que tengan cuidado. Recuerden siempre, que los animales no tienen las mismas reacciones y actitudes de los seres humanos, y que no todos son iguales, aunque sean de la misma raza.

26 comentarios:

Carla dijo...

Que triste lo que les paso. Uno se encariña mucho con un animalito.
Debe haber sido muy dificil desprenderse de una gatita, aunque haya sido violenta

Txema dijo...

Clara creo que hicisteis lo más correcto. En cuanto a lo del mal genio genético, no sólo afecta a los animales, porque hay cada persona... que vaya.

emilio dijo...

Almenos, si no la tuvieron que sacrificar, me alegro por ella.

Un saludo Clara.

mariajesusparadela dijo...

Los animales, son animales.
Pero aveces, muy raras veces, se comportan como personas y tienen mal genio: nos queda sabido.
Conozco muchas más personas agresivas sin motivo y que me han hecho daño sin motivo, que animales.

tia elsa dijo...

La verdad nunca supe de gatos tan agresivos, de perros si, a veces es porque vienen viejos y pierden el olfato y atacan a sus propios dueños. Gracias por compartir este episodio tan triste para ustedes de esta gatita, siempre es bueno saber. Besos tía Elsa.

Reflexiones de Emibel dijo...

Hola! Siento la mala experiencia que has tenido con tu gatita. Mi hermana tuvo que sacrificar a la suya, tb una siamesa. Tras esterilizarla, l cambó el carácter, se volvió agresiva, nos atacaba a toda la familia. La llevaron a varios veterinarios pero no pudo hacerse nada.
Yo tb tenía uan siamesa cuyo carácter no era agresivo pero no era nada cariñosa, falleció de viejeta el pasado mes de agosto.
Felicidades por tu blog

ramoneti dijo...

Clara siento mucho lo que te ha pasado con tu gata yo llevo toda la vida con gatos pero nunca me ha pasado una cosa tan grave cómo te ha pasado a tí pero no es imposible los animales también hay veces que tienen comportamientos extraños y que no se pueden modificar de echo la raza siamesa tienen un carácter muy fuerte a mi me han llegado a morder cuando los he llavado varias veces, al veterinario por encontrarse enfermos aquí en España hay un lema que dice que si un animal te muerde y chupa sangre su instinto le vuelve agresivo y ataca atodo el mundo para morderle eso suele ocurrir mucho con los perros,se que se le quieren mucho a los animales pero creo que hiciste lo correcto,aunque con mucho dolor de corazón sigo insistiendo que no es muy normal que ataquen sin motivo aparente peor hubiese sido que la hubierás sacrificado espero te haya servido de ayuda y consuelo un abrazo.

Clara dijo...

Carla: totalmente, y el sentimiento de culpa es impresionante. Uno siempre piensa, ¿habré actuado correctamente?



Txema: es cierto.
Recuerdo que el veterinario fue determinante al decir que debíamos alejarla de nuestras vidas.

Clara dijo...

Emilio: no, no la sacrificamos, aunque el veterinario nos lo había aconsejado, porque dijo que podría hacer daño a otra persona.
Quiero creer que encontró su lugar y que cambió para mejor.
Otro saludo.



Mariajesus: es verdad lo que dices. Sin embargo, en el caso de mi gata, pesaron mucho sus antecedentes, pues no se trató de un caso aislado, sino que fue el más notorio de varios actos violentos.

Clara dijo...

Tía Elsa: exactamente, es bueno saber. Muchas veces no tomamos las precauciones necesarias, sobre todo cuando hablamos de niños pequeños o personas mayores, que son los más vulnerables.
Besos.



Reflexiones de Emibel: ¡bienvenida al blog!
Otros amigos blogueros contaron experiencias similares a la tuya. Parece que el tema de la esterilización, es algo que influye en el carácter de los felinos. Mi gata no estaba esterilizada, creo que sus hormonas fueron las culpables.



Ramoneti: gracias por tus palabras, eres tan amable.
La raza siamesa es famosa porque dicen que los ejemplares tienen mucha personalidad, por llamarlo de alguna manera. Eso los hace atractivos y generalmente son excelentes compañeros de los humanos, pero a veces pasa lo que me pasó a mí. Son casos fortuitos. De todos modos, hay que tomar precauciones y no pasar por alto algunas señales de alerta.
Otro abrazo.

Paula y Hernán dijo...

Clara: estás hablando de Gaza? Es verdad esta historia?.
No estoy de acuerdo para nada en lo que les dijo ése veterinario.

Clara dijo...

Paula y Hernán: no, no se trata de Gaza, sino de la madre, se llamaba Haifa. Gaza es una gatita muy buena, jamás tuvo una reacción mala ni, agresiva.
Me gustaría conocer tu punto de vista.
Besos.

Norma Ruiz dijo...

Clara:
cuanto lo siento, lo de tu gatita.
a mi me pasó con un ovejero alemán.
lo amabamos, como a todos los animales que tenemos. pero nos mordió, a todos. y era un peligro, para la familia, y los amigos.
lo llevé al campo, a la casa de una familia.
besos

juan quintero dijo...

Al principio tambien me preocupe y pense que era Gaza, si ella ya es de la familia me dije, por que la dejaron ir?.
Que pena por Haifa, es duro viendolo desde cualquier punto de vista y aunque no comparto del todo la decision del veterinario, se que hay que pensar primero en la seguridad personal. Creo que se debio investigar un poco mas sobre por que ella tenia ese comportamiento repentino, tal vez no conozco la historia completa, pero si se que para ustedes fue muy doloroso dejarla ir. Un fuerte abrazo a ambos.

dondelohabredejado dijo...

Estoy segura de que hicieron lo mejor que se podía, dentro de esa situación.
Puedo entender la culpa y la tristeza que habrán sentido, pero en realidad ustedes no tienen culpa de nada. A veces sucede, aunque sea doloroso.
Te agradezco que hayas contado esto, porque es bueno saberlo, conocerlo. Y estoy segura que no te ha sido nada fácil escribirlo.
Disfrutá de tu hermosa gata y dale para adelante, es lo mejor que se puede hacer ante estas cosas.
Un abrazote inmenso.

Paula y Hernán dijo...

Haifa tenía simplemente un problema de conducta, que con dueños amorosos y responsables como ustedes y un médico veterinario "con ética" se podría haber resuelto. Indicar una eutanasia por éso, es una locura o lavarse las manos. Para éstos casos derivar a un etólogo (especialista en conducta animal) mas terapias complementarias como por ejemplo las flores de bach, son una buena alternativa. Besotes!

Cantares dijo...

Clara, es lamentable lo de tu gato pero sucede con otros animales, conocì casos de perros de razas supuestamente inofensivas que eran agresivos y el resto de los cachorros no.
Son seres vivos y cada uno tendrà (o tendremos) un gen màs agresivo que sobresale en determinada generaciòn. Supongo, es mi opiniòn, no lo digo como experta, la veterinaria no es lo mìo.
Besos:)

Clara dijo...

Norma Ruiz: nosotros hicimos lo mismo. Uno igualmente los extraña, ¿no?
Besos.




Juancho: nosotros preguntamos a varias personas entendidas, antes de tomar una decisión, todas coincidieron en que ciertos animales ya nacen con esas características y que no se modificarían. Es más, insistieron en que nos desprendiésemos de la gata, justamente conociendo nuestra forma de ser, tan permisiva y tolerante con las mascotas.
Otro abrazo para ustedes.

Clara dijo...

Dondelohabredejado: es así como dices, no fue nada fácil.
Espero que mi experiencia sirva para que todos tengamos más cuidado con nuestras mascotas. Eso no quiere decir que las querremos menos, pero jamás debemos olvidar que son animales, que tienen instintos y actitudes que no son del todo conocidas, ni manejadas por todas las personas.
Gracias por tus palabras.



Paula y Hernán: la verdad es que nadie nos habló de estas posibles salidas que mencionas.
El veterinario, viendo que íbamos a aflojar y a seguir intentando una modificación en la conducta de la gata, nos dijo que no sólo era peligrosa para nosotros, sino para cualquier persona. Agregó que él era de los que prefería proteger la vida de un ser humano antes que la de un animal complicado.
Besos y gracias.

Clara dijo...

Cantares: tal vez se pueda conseguir que algunos animales agresivos modifiquen esa conducta. No tuve contacto con nadie que me recomendara alguna terapia o a un terapeuta de animales, es más, no conozco a nadie que se dedique a eso. Ojalá fuera posible modificar el carácter de los animales dañinos, sería algo muy positivo.
Gracias por el aporte.

Mariela Torres dijo...

Qué fea experiencia, pero me alegro de que la contaras, ya que le puede servir a otros.

No sé nada de gatos siameses, siempre he tenido los más comunes, que no sé si son de alguna otra raza o son mestizos, y nunca tuve problemas.

Besos.

Clara dijo...

Mariela: esa era la intención, que mi experiencia sirva para algo bueno.
Besos.

Diego Fabián dijo...

Creo que a todos, animales y humanos (que también somos una clase animal, aunque no lo queramos admitir) tenemos las mismos pensamientos y sentimos igual, solo que lo exteriorizamos diferente...

Leyendo las dos partes de la historia, recordé a un gato que tuvimos unos meses en casa... Como aún era pequeño, su actitud agresiva no llegó a ser peligrosa, y aunque casi a todos nos pareció que eran solamente juegos del minino, a mi madre no le pareció conveniente tenerlo... Muy probablemente hizo lo correcto, pues talvez hoy esa actitud agresiva hubiese acarreado graves consecuencias que no quiero ni imaginar...

Empezaré a tener más cuidado con mis mascotas... No está por demás estar atento a sus reacciones, en especial cuando se encuentren cerca de niños...

Aprovechando un ratito de tiempo libre, mi vine de visita... Hace mucho que no venía por aquí...

Un abrazo, querda amiga...

Clara dijo...

Fabián: gracias por visitarme y también por contar tus experiencias con respecto al tema tratado.
Paula, un poco más arriba, nos da una opinión muy interesante sobre el tema, ella es veterinaria, así que sabe de lo que habla.
Pienso que tal vez tratando apropiadamente a estos animales agresivos, se consiga una mejoría, pero mientras tanto, opino que no deberían estar cerca de personas indefensas o que ignoren cómo deben manejar estas situaciones complicadas.
Abrazos, amigo.

Carlos dijo...

Clara, entiendo lo que pasaste ya que me pasó algo similar con un perro mastín napolitano que yo consideraba mi hijo, y si, desde cachorro se notaba que tenía esa carga genética extra de agresividad.
Para tener un peligro latente en casa o tenerlo confinado, amarrado, es preferible deshacerse de él.
Siento mucho tu trise experiencia.

Saludos.

Clara dijo...

Carlos: veo que muchos tuvieron experiencias similares, eso me causa gran sorpresa. Quizás conocemos muy poco a nuestras mascotas, o tal vez nos falte saber algo más.
Saludos, amigo.